A solo un puente de distancia descansa la isla de A Toxa, envuelta en una magia palpable. Es un lugar donde el lujo sofisticado, las aguas termales curativas y la naturaleza pura se fusionan en perfecta armonía. Entre elegantes grandes hoteles y el susurro del Atlántico, aguarda un mundo de cuento de hadas que se descubre mejor sin prisas, al propio ritmo:
La iglesia de las conchas: Una pequeña y mística capilla cubierta por completo de conchas blancas de vieira, cada una de ellas un testigo mudo de las mareas.
El bosque de los Grobbitis: El Bosque de los Grobbitis es un pinar encantado donde la fantasía cobra vida. Entre los árboles se esconden las casitas, al estilo hobbit, de los "Grobbitis", las pequeñas criaturas mitológicas de la isla.
Los burros y el parque de esculturas: En medio de la naturaleza pastan pacíficamente los burros protegidos de la isla, mientras místicas esculturas de piedra a lo largo del camino relatan las antiguas historias de Galicia.
Los bicipaseos: Para explorar este idilio, la mejor opción es deslizarse por sus senderos en los típicos bicipaseos, unas encantadoras bicicletas familiares de cuatro ruedas para cuatro personas que convierten el descubrimiento conjunto en un placer pausado.
La sensación: Un refugio para el alma donde el confort exclusivo se encuentra con el encanto virgen de un bosque de cuento, dejándose llevar suavemente por el pedaleo compartido bajo el manto de las hojas.